Fecha: 30/07/2009
Tiempo total sin descansos: 5:00h aprox.
Meteorología: Sol
Desnivel acumulado: 900m aprox
El Valle de Remuñe es un valle cerrado y abrupto además de bastante impresionante. Es un valle poco transitado por lo que es de agradecer que esté muy bien balizado con mojones y marcas de pintura en las rocas. La vegetación es abundante: pinos negros y rododéndros y hay muchisima agua, el río de hecho nos acompañará durante prácticamente todo el camino. Hay mucha humedad y arroyos que bajan de los neveros. De hecho una de las dificultades es que el terreno es muy fangoso.
Nos aproximamos a través de la carretera general del valle de Benasque (A139), casi al final de esta, ya pasado el desvío hacia el Hospital de Benasque, dejamos el coche al lado de la carretera. Hay un cartel que indica el inicio del camino. Empezamos superando algunas rocas hasta encontrar el camino. Hay que estar muy atentos a las balizas, ya que resulta fácil perderse, nosotros de hecho nos perdimos. Hay tramos muy rocosos y se necesita usar las manos. El final del camino acaba en una llanura, con un río en medio que hay que cruzar si queremos llegar a los ibones. Son difíciles de encontrar. Mucha gente no los encuentra pero vale la pena intentarlo. Lo mejor es seguir a alguien, siempre hay gente por allí. Nosotros los encontramos, comimos allí y bajamos por el otro lado del río, un camino bastante más senzillo. Despues el camino de regreso es el mismo que hemos usado para subir.
La humedad es muy abundante por el deshielo, hay mucho barro y en algun momento tendremos que pasar por encima de los arroyos así que mejor si nuestro calzado es el adecuado. Yo no recomendaría hacer esta ruta en primavera porque la humedad y el deshielo aun serían mayores, además encontrariamos demasiado hielo en los Ibones. Es en cualquier caso una ruta muy recomendable, se disfruta muchísimo.
Un valle muy interesante... abrupto, pura montaña. Un lugar genial para perderse ya que no está muy masificado. Sinceramente si yo viviese por la zona iría allí cuando necesitara estar sola para pensar... Es gratificante el esfuerzo físico que se realiza en plena naturaleza... no me importaría recorrerlo en soledad, con nada más que mis pensamientos.